18 abril 2018

Entre puntadas y recuerdos

 Se me pasa "el tiempo entre costuras" volando, sin pensar. Ensimismada, entre proyectos y puntadas, apenas siento el tic tac de los relojes. Llegan estaciones nuevas sin dejar una muestra de lo que tengo entre manos. Tantas cosas!!!

- ¿Qué estás haciendo? me preguntan mis amigos.

No os olvido. El recuerdo, el silencio, y el aprecio velan los rincones de mi estudio, y las personas que quiero estáis en mi mente cada día cuando me dispongo a hacer algo en mi taller.



Sin embargo ha tenido que ser el delicado "sastrerillo hindú", con sus puntadas de pajarillo innovador, quien me ha despertado del letargo del invierno. ¡Qué agilidad, destreza y maestría en las puntadas, un ser que no dispone de más herramienta que su pico!




Mientras le veo hacer su casa, os dejo alguno de los 12 bloques del puzzle que estoy intentando armar.

El árbol de la vida con sus mágicos cubos y el ave que canta sobre ellos.














Las mariposas que liban en las flores el néctar con su mágica trompa, el paso de la luz y la llegada de las sombras.











El baile de los paraguas, de los que hemos estado pendientes, en España, durante casi 4 meses.








No ha cambiado nada, soy la misma. Cambian las luces, las horas, las tareas, las formas de mirar el paisaje. Pero el paisaje no cambia, ni fuera ni dentro, se embellece. 
Ahí está ya la primavera, que se halla en donde nos encontramos y con quien nos encontramos. Importa la belleza y la felicidad.

No os olvido.

Ángela

18 marzo 2018

Detalle de cariño y luz.

El calor de la luz hay que abrigarlo como se merece, sobre todo cuando te la regalan. 


 El patchwork es así. Permite acariciar, con mimo, agradeciendo los detalles. 
He querido responder a la caja de luz que me regaló mi hijo, de la mejor forma posible: protegiéndola para poder llevarla y utilizarla en cualquier sitio.
Por fuera, no es más que una funda rural, ecológica y alegre.   
Lleva una bolsita con el cable, como llevamos la llave, siempre a punto. 
Sin embargo, lo mejor está dentro, la pantalla de luz, que no se ve, pero está y el corazón de oro de quien está pendiente para que no me falte de nada que pueda ayudar a mi trabajo. 








Ha sido siempre así...y yo apuesto, a mi manera, como madre y enamorada, para que lo siga siendo siempre.
Con esto mando un abrazo a mis amigos, que no olvido.

05 enero 2018

La ilusión de los niños







Se puede no ser niño y tener la misma ilusión, viendo bailar en sus ojos, la chispa de alegría, en nuestros hijos, nietos o sobrinos, al recibir  o descubrir, bajo el árbol, que sus sueños, envueltos con cariño, se hacen realidad.


























Para sorprenderles solo hay que pensar en ellos, y poner todo el cariño en el intento.



























Me llena de alegría la llamada telefónica de cada uno, porque le ha gustado su regalo y están dispuestos a ayudar. Es más, no se lo quitan ni para comer. Y tan encantados están, me dice alguna mamá, que solo se lo van a poner para hacer tartas o galletas, pero no para hacer otras cosas que los puedan manchar :))))






Con qué poco se puede hacer felices a ellos y a mí.






















Los detalles, los pequeños detalles,-un simple delantal-, llenan de magia los días y el corazón. ¡No tiene comparación lo que valen con lo que cuesta! ¡Qué gran recompensa!

21 diciembre 2017

...una estrella...



Cada día vemos estrellas que iluminan la noche, pero no la estrella que más luce y nos permite ver y vernos...





Cada navidad plantamos el árbol, lo llenamos de adornos y regalos, pero al final, sobre los regalos y sobre el árbol... la estrella.







Cada trabajo realizado con esmero, tiene su encanto, su magia o su estrella. Es lo que da sentido al despertar y llena las horas del día, sea cual sea el oficio.





















Cada uno a su manera, en casa, en la calle, en la oficina o convirtiendo la casa en un hogar, la imaginación y las manos van haciendo detalles, son las estrellas de la felicidad...
























Cada copo de nieve que suavemente se va depositando sobre las hojas de los árboles y luego sobre los campos, pintando hasta un paisaje encantador, es una estrella..




















Cada felicitación que sale del alma en forma de mensaje, de carta, de llamada, o de wasap, es un estrella cuya luz rescalda el corazón que lo recibe o lo escucha.























Casi todo lo que pensamos son estrellas fugaces poderosas que atraen a nosotros luces o sombras, según lo que cada uno piense o sueñe...
Cada vez que salimos al jardín de la vida y echamos una mirada a lo que existe...desde el cielo azul o las estrellas hasta el racimo multicolor de siete mil millones de personas... todo está ahí por algo, y todo está bien




Cuando descubro ese mundo infinito, -grande o pequeño- y, me centro en el patchwork de colores, y en los detalles, -grandes y pequeños- (hay más de 900 piezas en esto que hoy os muestro), desde este rincón del planeta donde vivo, os envío en una estrella un gran abrazo y os deseo felices días de navidad.

04 noviembre 2017

Algo de mí.



La naturaleza es vida, es un mundo lleno de detalles. Pero la naturaleza y los detalles son una creación nacida del amor, para disfrutar de la vida, cada mañana y siempre.











La creación es, ha sido y lo será, el interior que asoma y se desborda en mil formas, vidas y colores. Y está en expansión, porque nunca se agota y en cada ser se multiplica, se transforma y embellece.







Todos estamos ahí, en la inmensidad íntima que crece en el silencio, y va naciendo a la luz un mundo nuevo, como si fuera el parto gozoso de un hijo y luego, los hijos de los hijos. El amor más allá de las estrellas, más numeroso, más brillante, más infinito.







Nuestras pequeñas obras, van naciendo, entre nuestras manos, a nuestros ojos, como un proceso de transformación de lo que somos y vivimos. Todo es nuestro y no lo es, como un hijo, como todo lo que hacemos. Una creación de estrellas de colores.










Un acto de amor, que en el tiempo, casi sin querer suma detalles a detalles y llega un momento que aparece en conjunto y "nace" para prolongar la creación o expresarla de otro modo, distinto y personal.








Posiblemente haya algo de esfuerzo, mucho de cariño y constancia, pero al fin también de gozo, de "tenerlo y no", de ser "algo mio y no", con "orgullo y no" porque nada he sacado de la nada, porque mi obra, tiene su vida propia al lado de otras, también bellas y hermosas.


Como dije en octubre de 2016, puedes ver lo que quieras en esta obra. Estrellas, volumen, colores, armonía o simplemente una colcha. Ojalá descubras algo que te guste.

18 octubre 2017

Lo que te dé paz.







Haz lo que te dé paz, me dijo hace tiempo alguien que me quiere.




Intento pues, hacer lo que quiero hacer, con todo esmero y, si es posible, con amor y por amor.



No importa que haga mucho o poco, lo importante es que al hacerlo, cada día me sienta bien y sea feliz. 





A veces parece que estamos encadenados a formas de pensar, de hacer las cosas y sentir, pero somos libres y se puede pensar y hacer lo que se quiera y nos libere. 


Esa paz interior de hacer las cosas bien, sean grandes o pequeñas, se va hilvanando y cosiendo con puntada escondida... que solo la mano que lleva el hilo con la aguja se da cuenta.



De ese modo, a medida que el trabajo avanza, va apareciendo la belleza y saliendo lo que uno lleva dentro.




Y es posible que, sin quererlo, sin saber cómo ni por qué, en el trabajo y en la vida surja la unión con quienes, cerca o lejos, hacen, sienten o viven algo parecido. Tal vez sean los lazos invisibles que nos unen a los que vamos en camino. 


Os siento cerca y soy una más de la gran familia humana, aquí y ahora.


Un abrazo,
Ángela.

10 septiembre 2017

En las pequeñas cosas, un aliento...





No es que pase nadie, pero pasa.














No es que se oiga el silencio, que se oye.
















Es el aliento de algo que se mueve
por las cosas sencillas y las horas.

















No es el engranaje del reloj, es más sutil.
Es aroma de un perfume, que respira.















Es transparencia o fuego o luz
que está en el agua y en ella se refleja
y se mueve y vemos en la estrella
y en los ojos que nos miran.












No es el vacío, porque ¿cómo podrían sonar
la campana, la flauta, el ave que canta,
el coro entero o la voz de un niño,
si no existiera ese aliento
que es mucho más que el aire,
en el ala del ave,
y en el corazón de la madre?







Cómo podríamos ver la paz y los colores,
si no encontraran su reflejo
en los espacios puros del alma,
con ventanas a la brisa infinita,
donde deja su latido tan inconfundible
que se siente casi al alcance de todos...
y al atraparlo, con un hilo y una aguja,
o un pincel, huye, no se abarca.
¿Estuvo con nosotros?










La vida diaria es el aliento
en las pequeñas cosas,
que vemos, nos cautiva,
y al ser pequeñas,
nos creemos capaces de realizar.