14 agosto 2016

Mirando al mar

Contemplando el infinito, que está delante de los ojos, a mi alcance casi y es todo azul en movimiento...

Siento la caricia del sol, y el regalo de la brisa, como una mano amiga que juega con mi pelo...
Las olas que juegan y porfían para ganar la orilla, que a veces se pelean o se rompen, me traen los secretos de la música y la vida...

Todo es oro sobre un espejo ardiente, donde solo se miran, en vuelo, las gaviotas, que surcan libres entre los dos azules...

Y yo, parada, pero siempre en vuelo, si puedo tocar el infinito, y sentir lo que siento, es porque soy libre...
En lo alto, las estrellas coquetas, que se asoman para ver desde arriba a los humanos, cada vez más pequeños, jugando en la playa...

De espaldas a todo, cierro los ojos y me dejo llevar hacia adentro con la ternura de la luz que me inunda y me conduce a la paz, ¿o es el paraíso del ocaso?

Ya no me importa seguir bajo el sombrero... no soy el sombrero. Ni siquiera el cuadro que pinté para refrescar la mirada está conmigo...
Tal vez se sale del paraíso cuando se nace, y tenemos que acostumbrarnos a ir dejándolo todo, para encontrar el camino de regreso...

Disfrutar todo, agua, luz, música y sueños...para ir llenando, como niños en la arena, el pozo maravilloso de la vida.

07 agosto 2016

Otro paisaje, otros recuerdos.

Busco un rincón en mis archivos donde la imaginación me lleve a paisajes donde encontré la paz.
Pasamos la vida, con recuerdos que están a nuestro lado, pero están en el ángulo escondidos, al fijarnos en ellos, parecen despertar. ¿Cobran vida? Nosotros recobramos la memoria de lo que vivimos.

Otro paisaje, otros recuerdos.  El agua o el vino, el trabajo de la siega y la cosecha, son pasado pero...cuánta vida y cuánto sudor tienen!.
Son los segadores. Salían de casa muy temprano, antes de que el sol se levantara. Segaban las mieses a mano, con la hoz y la guadaña bien afiladas. Hacían las gavillas sin perder un grano. Luego las cargaban en los carros e iban camino de la era, para descargar y esparcir las espigas con la cabeza hacia el centro del círculo.

Venía luego el paso lento de animales con los trillos. Y ya al final, como siempre, a separar el trigo de la paja. ¡Qué tiempos tan hermosos, tan alegres y tan sanos!.
No habían llegado las máquinas ni el paro.
Nos trasladan a otro siglo, a los años venturosos de la infancia y el trajín de la familia, por las mieses y las eras.
Se trabajaba mucho y se veía la cosecha. Nosotros no entendíamos de otra cosa que risas, manojos de espigas, trigo y paja, y el viento que entonces era para todo necesario.

No hay razón para seguir caminando a pleno sol. Quiero disfrutar de la sombra, sentada, en un rincón. Voy a rimar mis íntimos latidos, en paz mis sentimientos. En el reposo y la luz. Contemplando este óleo que he reproducido, como un canto a mi gente y a mi tierra.

       

30 junio 2016

La calidez del verano



Disfrutar del verano, es el mensaje y el deseo. Con mar o con montaña... 
Sin más preocupación que ser felices. 
Dejar en la orilla del verano, en la playa, la montaña o donde sea, los pequeños horizontes de las preocupaciones, y llenarse de  la inmensidad del azul y de la luz.










Agua, viento, tierra y sol,

pueden abrazar el alma.















Agradezco vuestro paso, visitas y comentarios a todos los que durante este tiempo os habéis acercado a mi espacio.
Sed felices. Os quiero.
Ángela.





19 junio 2016

Entre mi corazón y el mar

En silencio y con la fuerza de las olas.
Depende como uno quiera celebrar la dicha de estar vivo.


Yo, decidí relajarme y encontrar lo mejor que no está fuera, sino más allá de mi misma y siempre en el interior.



De inmediato la paz del mar y su fresca brisa me bañaron. El aroma y la sal, inconfundibles, dejaron a la deriva mi corazón y mis sueños.

Por un momento, los barcos se convirtieron en gaviotas y comenzaron a navegar en otro azul, junto a las nubes. Yo era el ancla.
Un suspiro del aire y... aparecieron en el mármol flores cuya fragancia me llegaba con el vaivén de las olas.

¿Quien enseña a volar a las gaviotas? ¿Quien enseña a nadar a tantos seres por los caminos del agua? ¿Dónde está el puerto de todos y de todo?

Hay un momento en el que descubrimos la caricia que nos rodea con afecto y es eterna mientras dura.


El alegre rocío de los labios, cierra las ventanas de los ojos, y el mundo ya no está fuera, sino sumiso como un grano de arena jugando a mis pies aquí en la playa.

Tal vez sea como una alfombra diminuta de patchwork, con las aplicaciones de la mano que mece el universo.
Un beso.
Angela.

29 mayo 2016

Estaciones en camino






Las estaciones llegan llenas de esplendor,
pero no se detienen.
El año, más que una sucesión de meses, es un tobogán de ilusiones y color, de retos, logros y fracasos, por donde pasamos sin que nadie pueda adelantar ni retener.














El tiempo y el río de la vida fluyen incesantes.










Y nosotros, conscientes o no, como niños que juegan, no somos más que gotas, a veces agitadas, a veces transparentes y puras, cuando reflejan la luz, o se remansan y se aquietan.


















Entonces, sin saberlo, revelan y conectan con la fuente interior y su destino.





Agua, nieve, vapor y fuego, tierra y cielo, juego de niños y pequeños sueños, pasos por donde la vida pasa dejando huella.











Maravilla entrelazada, de flores, risas, estrellas,
 miedos y cariño, camino de la mar.
Ahí vamos. Un beso.
Ángela.

08 mayo 2016

Primavera







No es que  haya estado esperando, como Machado, a que llegara la primavera. "Ha venido, y nadie sabe cómo ha sido", dice él. Y esta vez, ella y yo hemos coincidido.










Hace tiempo que sembré, aquí mismo mis telas de alegría. 
Aquellas flores de colores, necesitaban la llegada de la luz y el acolchado. 
Se necesita tiempo, trabajo y arte. 









También buscar encuadres, y encontrar amigos. 













Cuando todo eso se consigue, ya es imparable, todo despierta a la vida, y damos la bienvenida a las múltiples flores y los sueños hechos realidad.








A quienes, pacientes, aguardabais para contemplar, terminada, esta pequeña obra, hoy con el mismo aprecio que siempre, la dejo ante vuestros ojos, para que la podáis contemplar.









No son copia del jardín, son gritos o versos, para cantarle al amor, en una colcha de contrastes y sueños.














También podéis encontrarla expuesta en el VII Encuentro de Patchwork de la Comunidad de Madrid en Loeches el 14
de Mayo.





Ojalá, llegue a esta pequeña primavera, la alegría, chispa divina, y al cerrar los ojos, en la noche, se pueda escuchar la Oda a la alegría. ¿No dicen que las grandes obras las sueñan los genios y son más grandes cuando se complementan?
El arte y la vida, mejor con alegría. ¡Son para disfrutar!

Un abrazo amigas y amigos. No os olvido.

09 marzo 2016

El hogar


Es más fácil construir una casa que habitarla creando hogar.

Cuando se convierte en hogar, está llena de calor y de detalles, donde se vive dando y recibiendo.






Es el lugar adecuado para crear y crecer, siendo uno mismo.


Un hogar es acogedor, cuando sus  dueños son amables en su sencillez y prodigan atenciones de forma natural.







Hay un encanto que se respira y se siente en el aire, en la luz, en la palabra.
Uno se encuentra cómodo porque nadie es extraño ni extranjero.








En el hogar, el reloj del tiempo es blando, como el de Dalí, porque las horas se deslizan pero no hieren, ni siquiera suenan para avisar del tiempo transcurrido.







Un animal de compañía, no es un adorno ni un juguete, es uno más de la familia. Es todo energía en movimiento que vigila y adivina, presiente, busca agradar y juega, hace sonreír, atiende, sabe cuándo debe acomodarse o cómo pedir o escabullirse, porque todo su deseo y su razón de ser, es ser fiel y hacer agradable la vida a todos y a cada uno de los que viven o llegan.








El hogar...un lugar especial, donde uno está con los suyos y adonde el corazón pide volver cuando ha tenido que ausentarse.









Se ha incorporado a nuestra identidad, pero no es el número de una calle, es un lugar cercano al corazón.












Otra ventana vestida. El baldó es un adorno del nido en que habitamos al lado de los otros. Es igual a todos. Pero para cada uno, como para mí, es el único que tiene sol y calor todo el año. En él soy feliz, porque este es el rincón del mundo donde sueño cada día y cada noche.









Un beso amigos y amigas, cercanos a este otro hogar llamado corazón.

26 febrero 2016

Un puñado de rosas

Con un puñado de rosas
voy tejiendo mi destino,
unos me dicen
¡qué hermosas!

Otros, pasando de largo,
ni ellos las ven
ni yo insisto...
¡llevan caminos distintos!

Nunca se las muestro al viento
a la vera del camino,
más si otra igual adivino
en esencia y colorido,
la pongo prieta en mi mano,
con gran ternura, con mimo...
¡el horizonte es el mismo!

11 febrero 2016

La sencillez de la vida

Me gusta poner mi huella en esos pasos, que van junto a los míos, cuya presencia tiene un latido especial y un aroma que no se desvanece.





Es la vida sencilla, la que pasa cada día a mi lado con pasos silenciosos y constantes, llama la atención, porque no alza la voz, y la encuentro en el campo y en el pueblo llano y tiene una historia interminable.






Esa vida singular, simple, sin artificio, que se despierta al alba, trabaja, sueña y ama, cose y canta, juega y ríe y apaga su luz, cuando el cielo abre su abanico de estrellas, me parece sencilla pero inmensa.







No me importa su oficio, ni su nombre, ni su pueblo, me gusta saber que vive y siente, siempre mira de frente, dice lo que piensa, respeta, escucha, es clara y diáfana, no engaña ni aparenta.


Cierra las puertas a los curiosos o abre las ventanas para que entre la brisa, tiende la mano y ayuda cuando puede, es acogedora y dulce, y siempre devuelve la sonrisa.







Tiene algo especial, que no se ve, pero se nota, como el aire que mueve las hojas y trae el sonido de las campanas o los trinos de los pajarillos.
Es trasparente como el agua, surge como fuego en el calor del beso y viaja alerta como el corazón de las madres velando por sus hijos.








No sé que tiene, esa vida sencilla, ligera y llana, que nos sigue como sombra, que se sienta a nuestro lado y se mueve si corremos, que presentimos a veces, y otras veces escuchamos en los espacios del alma.



Esa hermosura sencilla que descubro cada día, en cada ser que camina a mi lado por la vida, esa sencillez tan bella, esa luz que comparto aunque yo haga sombra, esa ilusión que transforma en compañeros y amigos de camino, me hace estar confiada en brazos de Dios y del destino. Me anima a disfrutar cada momento y cada situación sin complicar ni complicarme.











La vida es un regalo y mi tarea es descubrirlo y vivirlo cada instante.

Os envío mi cariño, que en Guadalajara (España), siempre lleva  dulzura, porque es la tierra de la miel.

26 enero 2016

De camino al encuentro

                                                                                 Para Ania.
                                                                       
                                                                                  De carne y de latidos se llena
poco a poco, en la niebla fría,
el alma, que viene a darle vida,
y salta desde la fuente eterna.

Como un río, corren por su vena,
sangre, luz y agua; y sin más guía
encuentran el camino, y a porfía,
tratan de llegar justo cuando suena,

la hora en el reloj establecido.
Ni antes ni después de ese momento,
en que el ser acelera su latido

y se pone, por fin, en movimiento
para buscar más allá de su nido,
el paraíso de mamá y el sustento.







Ha llegado Ania a la familia. Superó al asombro y todas las previsiones. Su ternura llenó el mundo. Revivimos la hondura de nuestra pequeñez de ayer, que nadie recordaba fuera tan honda y desvalida.





Cuando un niño nace, toda la vida empieza. Los ojos que vienen a descubrir el mundo, son la estancia soleada del alma, y nos invitan a vivir ahí para descubrir lo que el alma ha visto o lo que quiere mostrarnos.



Con el tic tac acelerado de tener un bebé en brazos a las pocas horas de nacer, os envío un beso.

15 enero 2016

Ser



Ya estamos en enero y sigo mi camino. 
Ha comenzado un año más, o queda un año menos, según se mire. Lo importante no es el camino, ni el reloj, ni el calendario.
El pasado nos ha traído hasta el hoy. También a mí. Ya no somos lo que fuimos. Ni lo que fui ayer, ni tampoco lo que seré mañana. ¡Qué verdad! La vejez no me da miedo, ni el futuro.
Cada día intento abrir los ojos, pensar, caminar y tratar de ser y de vivir.

El manantial de la vida es inagotable, pero se puede enriquecer cada momento. El ser también.
Los pensamientos y el lenguaje crean la realidad y nos acercan a ella o nos alejan. 
El cerebro se educa, se va educando poco a poco a lo largo de la vida, con errores y aciertos, con decisiones y con hechos. Si uno abre los ojos y la mente.

Si la formación y la información que hemos recibido nos capacita, seguro que el lenguaje, las decisiones que tomamos y lo que vamos haciendo, conducirán nuestros pasos hacia el mañana. Pero todo tiene su por qué y también su trascendencia. Y sus consecuencias son personales, ciertamente, pero también para los que van ahora a nuestro lado, y para los que vendrán mañana por este camino mismo que ahora vamos.

Ni la vida trae un libro de instrucciones, ni el ser para llegar a ser. Es un regalo que tenemos que ir descubriendo a cada paso. Ni siquiera después de haber elegido una profesión y formado una familia, dejamos de enfrentarnos al dilema de las decisiones acertadas o equivocadas, y los consiguientes aciertos o fracasos. Eso lo vamos aprendiendo al caminar.

Todo enseña.Si aprendemos de los momentos maravillosos, y disfrutamos de la vida, seguro que los errores, los fracasos y las dudas, que las hay, también nos ayudan a ser. Porque en el fondo sabemos poco de casi todo. Lo importante ni siquiera es saber, porque lo que importa de verdad es ser, ser uno mismo.

Alguien ha dicho que "solo hay dos días en el año que no se puede hacer nada: ayer y mañana. Así que...hoy es el día que hay que vivir, amar, creer, hacer y disfrutar". Y eso no podremos hacerlo sin los demás: familia, amigos, conocidos etc.

Siendo verdad todo eso, hay que decir que la actitud, lo vivido y los recuerdos ayudan y mucho. Hoy fui con mi amiga a ver a mis profes de patchwork. El abrazo del reencuentro fue una gozada. Vivimos tan intensamente nuestras clases con ellas y con las compañeras, que estar lejos no da nostalgia, pero al encontrarnos, o escribirnos o llamarnos, nos produce la alegría de encontrar a un ser querido.
Tengo, ahora, a mi perrita a mi lado. La miro y me lame la mano. Es su respuesta emocional. Y os dejo, porque tengo que ir al ensayo de los viernes.

Un abrazo amigas y amigos. No os olvido. Deseo que hayáis empezado bien el año.

27 diciembre 2015

El conjunto de la suma de la vida

La vida, la amistad, el camino, la belleza y tal vez la eternidad es un conjunto en movimiento que suma y atrae mientras avanza. 
Sólo con los ojos de todos, puede verse el final. O acaso solo sea posible contemplarlo con el alma, porque ni siquiera los ojos podrían abarcar tanta luz.
Desconozco si las figuras geométricas pueden dar mejor idea de la perfección que los trazos abstractos y sublimes.
Es posible que los números y la sucesión Fibonacci puedan explicar algún día el universo. Es verdad que a lo largo de la historia, hombres de ciencia, artistas e incluso arquitectos lo han utilizado para trabajar y para crear. Lo cierto es que los resultados siempre han sido majestuosos. Y que las plantas y las flores, de forma natural se organizan de ese modo.






Hoy simplemente quiero dejaros un tapete hexagonal para una mesa camilla.
Fui sumando los pequeños hexágonos y encajando con puntadas y colores, como hacemos las cosas en el patchwork. 







Me imaginaba, uniendo, amigos de aquí y de allá, y todos aportando algo.
Un beso escondido para todos y cada uno.
Feliz Año.

12 diciembre 2015

Navidad.

La estrella que nos guía, porque nos guía una estrella, nos invita a mirar lejos, porque solo es posible avanzar, como decía el sabio, cuando se mira lejos.
Eso supone metas, sueños, y deseos de dónde queremos estar en el futuro. Solo es posible progresar cuando se piensa en grande y se cuenta con la fuerza de uno mismo, del amor y de la amistad.




 Quiero llegar hasta vuestros hogares, con la luz de las estrellas. Vosotros lo sois y el sol también lo es. Así que nos veremos, tanto si es de noche como si es de día.
Os deseo salud, alegría y paz, a cada uno personalmente, y  lo hago extensivo también a vuestras familias. Donde estéis, sea invierno o verano, que disfrutéis de la vida, en todas las estaciones y cada día.
Que a nadie le falte el calor del aprecio en esta Navidad




Con vosotros el mundo tiene luz y nace cada día.
Seguro que no estamos tan lejos si nos deseamos lo mejor.
Feliz Navidad.
Ángela.